LA PERSONALIDAD
DEFINICIÓN
La
Personalidad se refiere a los patrones de pensamientos característicos
que persisten a través del tiempo y de las situaciones, y que distinguen
a una persona de otra, la personalidad está íntimamente relacionado con
el temperamento y el carácter. El concepto de personalidad es más
amplio que ellos, si bien los incluye y completa.
La personalidad
no es mas que el patrón de pensamientos, sentimientos y conducta de
presenta una persona y que persiste a lo largo de toda su vida, a través
de diferentes situaciones.
Hasta hoy, Sigmund Freud, es el más
influyente teórico de la personalidad, éste abrió una nueva dirección
para estudiar el comportamiento humano.
La personalidad es la
totalidad de hechos psíquicos y físicos de una persona, viene a ser el
conjunto de características del individuo que determina una forma propia
de comportamiento; está constituida por los rasgos del carácter, las
propiedades del temperamento, las cualidades del intelecto, los
intereses predominantes, etc.
TEMPERAMENTO
Se
define al temperamento como "la suma total de efectos producidos en la
vida psicológica de un individuo por los cambios químicos o metabólicos
que constantemente se están verificando en todos los tejidos del cuerpo
humano" (Mcdougall). El temperamento es el clima o medio interno,
orgánico, y está en relación estrecha con nuestra vida afectiva.
FACTORES DE LA PERSONALIDAD
A) Factores hereditarios
Este
factor condiciona el desarrollo de la personalidad. Lo biológico está
constituido por la estructura orgánica que hereda el individuo y que se
va a expresar a través de su temperamento. Por ello cada uno ser va a
tener una manera muy peculiar de reaccionar ante diferentes situaciones.
Factores sociales
Las
relaciones y condiciones sociales influyen en el desarrollo de la
personalidad desde el momento en que se nace. Los agentes de
socialización, como son la familia, escuela, comunidad, medios de
comunicación, etc, contribuyen al desarrollo progresivo de la
personalidad. Según investigaciones, se ha demostrado que las
actividades, valoraciones, autoestima, aspiraciones, capacidades, etc,
dependen principalmente de la interacción social.
C) Factores personales
Son
el resultado de la influencia del medio social sobre el sujeto y de la
actividad del sujeto sobre el medio social. Están relacionados con los
ideales, intereses, aspiraciones y la autovaloración, los cuales son
factores internos que modifican el curso del desarrollo de la
personalidad.
TEORÍAS DE LA PERSONALIDAD
Las
teorías de la personalidad cumplen un papel muy importante en la
psicología. Se hace referencia a las teorías de la personalidad.
Hace
casi ya dos mil años que Hipócrates formuló una teoría de la
personalidad basada en los cuatro temperamentos: melancólico, colérico,
sanguíneo y flemático y cada uno estaba conformado por el entusiasmo, la
despreocupación, la sociabilidad y la alegría del tipo sanguíneo.
Con
posterioridad, Galeno asignó a cada tipo de persona un fundamento
biológico basado en los cuatro fluidos corporales de la época; así el
entusiasmo del sanguíneo, se atribuía a la fuerza de la sangre, la
tristeza al melancólico y era fruto a la sobreactivación de la bilis
negra, la irritabilidad del colérico al predominio de la bilis amarilla,
y la apatía y lentitud del flemático a la influencia de la flema.
En
las modernas teorías de la personalidad responden a métodos que definen
los tipos y los rasgos, como también las basadas en la constitución
corporal. Ernest Kretschmer, diferenciaba entre leptosómicos, pícnicos
y atléticos (delgados, gruesos y fornidos). Más tarde William Sheldon,
partiendo de preceptos teóricos distintos llegó a una clasificación
paralela, los llamó a sus tres grupos: ectomórficos (leptosomo),
endomorfo (pícnico) y mesomorfo (atlético).
A. TEORÍA DE LOS RASGOS
Los
rasgos no son más que las disposiciones persistentes e internas que
hacen que el individuo piense, sienta y actué, de manera característica.
Los teóricos de los rasgos rechazan la idea sobre la existencia de unos
cuantos tipos muy definidos de personalidad. Señalan que la gente
difiere en varias características o rasgos, tales como, dependencia,
ansiedad, agresividad y sociabilidad. Todos poseemos estos rasgos pero
unos en mayor o menor grado que otros.
La "Teoría de los Rasgos"
describen estos como características, supuestamente comunes a la
mayoría de los individuos que, mediante ellos son categorizados por
ejemplo como atrevidos, sociales, honrados, irritables, tímidos, etc.
Los
estudios de R.Catell, los de G. Allport por otro, se inscriben dentro
de las "teorías de los rasgos". También los postulados de H. Eysenck,
que describen la personalidad, utilizan este concepto en el que lo más
característico sería el "rasgo neuroticismo" y la dimensión
"extroversión- introversión".
R, Catell designó rasgos
originales que evaluó e identificó a través de su "Escala de 16
factores de personalidad". Los rasgos se clasifican como procedentes del
medio, o influido por éste y constitucionales que darían cuenta de
los aspectos hereditarios propios del individuo.
Allport
considera por una parte lo que serían los rasgos comunes que, con más o
menos frecuencia e intensidad, están presentes en la mayoría de los
sujetos y que están referidos a sus gustos, creencias, valores
estéticos, sociales, religiosos, etc. y por otro lado, los rasgos
definitivos individuales que es lo que en definitiva, en cuanto a la
personalidad queda descrita en función de esos rasgos comunes.
Hans
Eysenck, al igual que Catell, utiliza "el análisis factorial" para
derivar sus dimensiones básicas de la personalidad. En un principio
postuló dos únicas dimensiones: 1) Estable-Inestable, que comprende
desde el carácter muy estable al normal y en el extremo opuesto el
neurótico. 2) Introvertido-Extrovertido, representando las dimensiones
fundamentales de la estructura de la personalidad.
Según
Eysenck, el organismo humano puede ser condicionado, pero la
susceptibilidad al condicionamiento está determinada genéticamente.
Asimismo, a través de sus investigaciones llegó a la conclusión de que
la neurosis también puede presentarse como una característica
hereditaria.
Los rasgos según Catell se clasifican en cardinales, centrales y secundarios.
Ø Rasgos cardinales:
Son
relativamente poco frecuentes, son tan generales que influyen en todos
los actos de una persona. Un ejemplo de ello podría ser una persona tan
egoísta que prácticamente todos sus gestos lo revelan.
Ø Rasgos Centrales:
Son
más comunes, y aunque no siempre, a menudo son observables en el
comportamiento. Ejemplo, una persona agresiva tal ves no manifieste este
rasgo en todas las situaciones.
Ø Rasgos secundarios:
Son
atributos que no constituyen una parte vital de la persona pero que
intervienen en ciertas situaciones. Un ejemplo de ello puede ser, una
persona sumisa que se moleste y pierda los estribos.